¿Por qué un protector a medida?
Los protectores de “hervir y morder” son mejor que nada, pero solo se adaptan de forma aproximada: se mueven, cuesta respirar con ellos y muchos deportistas acaban quitándoselos. Un protector a medida se fabrica sobre una réplica exacta de tus dientes, con varias capas de material termoformado que reparten y absorben mejor la fuerza del impacto.
Encaja sin apretar, no se cae en plena jugada y es lo bastante fino para hablar y respirar con normalidad, así que lo llevarás puesto de verdad.
Para qué deportes
Para cualquier deporte con riesgo de golpes o caídas, con distintos niveles de protección según la intensidad:
Equipo y pelota: baloncesto, fútbol, waterpolo, voleibol.
Contacto: rugby, balonmano, hockey (patines, hierba o hielo), lacrosse, fútbol americano.
Combate: boxeo, kickboxing, muay thai, MMA, judo, taekwondo, krav maga.
Ruedas: BMX, mountain bike, motocross, skate y patinaje.
Cómo lo hacemos
1. En la primera visita revisamos tu boca y tomamos un molde o un escaneado digital de tus dientes. Se tarda menos de 20 minutos.
2. Eliges el modelo según tu deporte y el color: un solo tono, combinado o los colores de tu club.
3. Un laboratorio especializado lo fabrica a medida con materiales fabricados en la Unión Europea.
4. En unos 7–10 días lo recoges en la clínica, comprobamos que ajusta bien y te explicamos cómo cuidarlo.
Niños, ortodoncia y equipos
En niños y adolescentes, la boca cambia rápido: recomendamos revisar y renovar el protector cada temporada. Si llevas brackets o te falta algún diente, también se puede hacer: el diseño se adapta a tu boca tal como está en ese momento, y lo ajustamos si cambia durante la ortodoncia.
¿Tienes un club, una escuela deportiva o un gimnasio? Organizamos sesiones para todo el equipo, en la clínica o en vuestras instalaciones, con precio especial para grupos y protectores en los colores del club. Escríbenos y lo preparamos.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura un protector a medida?
Con un uso normal, entre una y varias temporadas. En menores de 15 años conviene renovarlo cada año porque la boca crece y cambia.
¿Se puede hablar y respirar con él puesto?
Sí. Al estar hecho a medida es más fino y estable que uno estándar, lo que permite hablar con el equipo y respirar con normalidad.
¿Sirve si llevo brackets?
Sí. Se diseña teniendo en cuenta los brackets para proteger también los labios y las mejillas. Si los dientes se mueven mucho durante el tratamiento, lo revisamos.
¿Previene las conmociones cerebrales?
No hay estudios fiables que demuestren que un protector bucal evite las conmociones. Lo que sí hace es reducir mucho el riesgo de dientes rotos o perdidos y de heridas en labios, lengua y mejillas.
¿Cómo se limpia y se guarda?
Enjuágalo con agua fría después de cada uso, cepíllalo suavemente sin pasta abrasiva y guárdalo seco en su estuche ventilado. Evita el agua caliente y dejarlo al sol o dentro del coche, porque se puede deformar.


