La primera visita
Recomendamos una primera revisión hacia el primer año de vida o con la aparición de los primeros dientes. Es una visita corta y tranquila: conocemos al niño, revisamos su boca y damos a las familias consejos sobre cepillado, alimentación y hábitos como el chupete.
Prevención: selladores y flúor
Los selladores protegen los surcos de las muelas, donde más fácilmente aparece la caries, y la aplicación de flúor refuerza el esmalte. Son tratamientos rápidos, indoloros y muy eficaces.
Tratamientos adaptados a los niños
Si aparece una caries en un diente de leche, la tratamos: estos dientes guardan el espacio para los definitivos y su salud importa. Explicamos cada paso con palabras sencillas, dejamos que el niño toque los instrumentos y le ofrecemos dibujos en la pantalla del techo. También vigilamos el crecimiento de los maxilares para derivar a tiempo a ortodoncia si hace falta.
Consejos para las familias
Cepilla los dientes de tu hijo desde que aparece el primero, con una cantidad de pasta con flúor del tamaño de un grano de arroz hasta los 3 años y de un guisante a partir de entonces. Ayúdale o supervisa el cepillado hasta los 7-8 años, limita el picoteo de azúcares entre horas y evita que se duerma con el biberón. Y, sobre todo, habla del dentista con naturalidad: los niños copian lo que ven en casa.
Preguntas frecuentes
¿A qué edad debe ir un niño al dentista por primera vez?
Con la salida de los primeros dientes o hacia el primer año de vida, y después cada 6 meses.
¿Hay que empastar los dientes de leche?
Sí, cuando tienen caries. Una caries sin tratar puede doler, infectarse y afectar al diente definitivo.
Mi hijo tiene miedo, ¿qué hacemos?
Vamos a su ritmo, sin prisas. La primera visita puede ser solo para conocernos y que se siente en el sillón.
¿Pueden entrar los padres?
Sí, los padres pueden acompañar al niño durante la visita.
¿Qué pasa si mi hijo se golpea un diente?
Llámanos cuanto antes. Si un diente definitivo se ha caído, guárdalo en leche y ven inmediatamente: el tiempo es clave.


